Cómo utilizar el big data

La progresiva penetración de la tecnología en nuestras vidas alcanza cada vez mayores cotas. En consecuencia, también crece la cantidad de datos que se pueden recoger procedentes de cientos de sistemas y aplicaciones. Este es precisamente el propósito del big data: la provisión de métodos, herramientas y técnicas para capturar estos gigantescos volúmenes de información. Cómo utilizar el big data es vital para tu sector.

Además, en el mundo de la empresa, la combinación de business intelligence y big data consigue dotar de sentido a una gran cantidad de datos; al fin y al cabo, la información siempre nos dice algo acerca de qué o quiénes los generan si somos capaces de hallar sus relaciones.

Sin embargo, ¿cómo puede esto ayudar de forma realmente provechosa y constructiva a empresas e instituciones? Vamos a analizar algunas aplicaciones reales sobre cómo se puede utilizar el big data en beneficio de los negocios y, por ende, de la sociedad.

Big data en marketing y ventas

El marketing no consiste en otra cosa que en impulsar la demanda de los clientes; cuantas más cosas se conozcan de ellos, más fácilmente se captará su interés por los productos o servicios ofrecidos. Valiéndose de las herramientas de big data, las estrategias de marketing podrán ser más precisas en cuanto a segmentación de campañas y prospecciones, lo cual dará más probabilidades de éxito a los nuevos lanzamientos de productos.

Además, es posible trazar itinerarios de comportamiento en los clientes. Los modelos predictivos pueden perfilar mejor los mensajes que se les hacen llegar con base en sus preferencias y hábitos de consumo, todas ellas extraídas de sus datos de uso de redes sociales o navegación.

En consecuencia, big data se puede emplear para personalizar la experiencia de cliente según todo lo que se sepa de él. Es una arma muy poderosa y explotada por empresas de e-commerce, que se valen de esta información para afinar las sugerencias de productos relacionados con otros ya comprados, o hacer llegar ofertas especiales según las consultas realizadas en la plataforma de comercio electrónico.

cómo utilizar el big data

El big data también se suele utilizar en marketing para ayudar a predecir tipologías de clientes o segmentos más sensibles a ciertas campañas de marketing, o profundizar en las características de los productos que ayudan en mayor medida en la toma de decisiones a la hora de comprar un determinado producto.

Big data en el sector industrial

Al combinar big data e IoT (Internet of Things) se obtiene una gran cantidad de datos procedentes de dispositivos de todo tipo, que se puede estudiar y relacionar para mejorar aspectos de la producción como la cadena de suministro, el inventario y los propios procedimientos empresariales.

Hablamos, por ejemplo, de los datos de telemetría que pueden proceder de distintas máquinas y dispositivos de la cadena de producción. Es más, todos estos datos podrán ayudar a los responsables de la empresa a depurar sus procesos, ahorrar tiempo y optimizar sus propios recursos, pilares de la popular filosofía lean manufacturing.

Estos datos también pueden servir para anticipar posibles incidencias o necesidades de mantenimiento de maquinaria, ya que hoy en día dicha telemetría ofrece información muy detallada de la situación, rendimiento y características de cada elemento que forma parte de dicha maquinaria.

Big data en aplicaciones informáticas

La IA (Inteligencia Artificial) es el núcleo sobre el que se articulan cada vez más programas informáticos: estamos ante la generalización del uso de rutinas y algoritmos que aprenden sobre la marcha (machine learning) en función de los datos que van recopilando, y con base en sus propios resultados.

De esta forma, las máquinas que aprenden por sí solas son capaces de realizar sugerencias de uso más precisas a sus usuarios, permitiendo que cada vez su intervención sea más simple o escasa. Un ejemplo de ello son los sistemas de navegación o de conducción autónoma, que algunas marcas de automóvil ya están implementando en sus vehículos.

Pero no hay que irse tan lejos para encontrar aplicaciones del big data: estamos asistiendo al nacimiento de una nueva generación de programas de gestión empresarial capaces de compilar datos de negocio y dotarlos de sentido, para ayudar a los responsables de la organización a tomar mejores decisiones. Este es, precisamente, el verdadero beneficio de combinar big data con business intelligence.

Big data en otros servicios y sectores

Educación y docencia

En este punto no se trata de restringirse solo a las instituciones educativas, sino también extender el uso del big data a plataformas de formación online y microlearning. Los itinerarios formativos propuestos a cada alumno se hacen en función de sus preferencias, perfiles profesionales, experiencia…

Servicios públicos

Mediante la captación masiva de datos también es posible mejorar los servicios públicos, y esto se manifiesta en la simplificación de trámites burocráticos y en una gestión optimizada de cada entidad pública.

Las distintas dependencias gubernamentales van automatizando sus procedimientos y facilitando la intervención del ciudadano, por ejemplo, mediante la creación y el mantenimiento de sedes electrónicas, donde es posible sugerir trámites destacados, adaptados al perfil de cada ciudadano.

Seguridad ciudadana

Con un marco regulatorio en obligada y progresiva adaptación para no socavar la privacidad de los ciudadanos, la intervención del big data en la población puede traer consigo la prevención de actos delictivos. Un ejemplo son las cámaras de reconocimiento facial para seguir la pista a criminales sospechosos, en función de los patrones extraídos de sus fotografías.

Banca

Los bancos también se valen de big data para ofrecer servicios financieros más adecuados a cada perfil de cliente, así como protegerse de actividades fraudulentas y cumplir en todo momento con las leyes que rigen la banca.

Especial atención han prestado las fintech para adaptar sus servicios e interfaces a las necesidades cambiantes de unos clientes que, progresivamente, han ido renegando de la clásica operativa de la banca tradicional.

Salud

La atención sanitaria siempre tiene al paciente en el centro, y uno de los problemas más típicos inherentes a ella son los silos de información, es decir, lugares donde los datos están encerrados y no pueden ser compartidos con otros especialistas o centros de salud. El historial clínico del paciente es un dato que tiene que poder ser consultado por todas aquellas figuras que intervengan en el proceso de diagnóstico y tratamiento.

El big data puede ayudar a las instituciones sanitarias a recopilar y centralizar toda la información de sus pacientes y, en consecuencia, crear perfiles únicos para que cada paciente reciba la atención que realmente precisa, en función de sus patologías, alergias, riesgos potenciales…

Como hemos podido ver, el uso del big data en las empresas se traduce en multitud de aplicaciones útiles para los negocios, es importante saber cómo utilizar el big data. Además, de forma colateral, los usuarios también se benefician de ello al encontrarse con mejores sugerencias de ventas, un trabajo más liviano a nivel usuario de sistemas y programas, y el acceso a servicios más personalizados.

 

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